
aunque, en realidad, no soy más que un simple aprendiz de mago que desde la distancia
ensayo infinitos juegos de colores en un intento de acercarme a su misterio;
pues ella es quien posee la fuerza y la luz; ella es la muestra viva de todos los colores,
que se viste de amaneceres de ensueño y de paisajes imposibles; ella quien gobierna y dirige
los otoños y los vientos para que decoren de gala los últimos chopos; ella, en fin, es fuente
inagotable de belleza y de inspiración total ...
ojalá fuera yo capaz de pintar como nadie el corazón inabarcable de Castilla.
Todos los textos de esta web, a excepción de los indicados,
son obra de Santiago Izquierdo.
Santiago Izquierdo